martes, 1 de febrero de 2011

6: Oye, ¿y no tienes foto?

Siempre pensé, lo malo de sentirse “confundido” sexualmente, es que como todo en la vida, no viene con manual. Pero lo peor, es que estás solo. No siempre, y no tan exageradamente. Pero te sientes así. Miras a tus amigos, y los ves con problemas más… normales. Sus mayores conflictos son la ropa que elegir, o la bebida que tomar, mientras que para ti, en este caso, es de qué sexo elegir a tu pareja. Y es que, aunque con el tiempo miro estas frases y me doy cuenta de lo inmaduras que suenan, así se siente uno. No basta la confusión, no basta la vergüenza, el asco, la tristeza y el tener que mentirle a los cercanos. No. Hace falta sentirse un poco solo. Y es que nadie te puede comprender realmente. Si no te has sentido solo, es porque no eres tan gay después de todo.

Y esa es la mayor complejidad de la vida. Porque, es raro, es confuso, te sientes mal y crees que decepcionas a todos. Luchas contra esa condición, pero no se puede y no tienes quién te oriente. Por lo menos, me parecía, mis amigos heterosexuales podían contar abiertamente con sus familias. Yo nunca lo dudé, pero esa mentira, el que den por hecho que yo también sea heterosexual, me hacía distanciarme.

Y bueno, Sebastián no había ayudado mucho. Me dejó con problemas para dormir varios días. De sólo recordar esa escena, me ponía nervioso. Sentía como me subía la presión, y hasta que me ponía colorado. No le contesté el teléfono a nadie, y aunque Rafa insistía muy seguido, mi obstinación era mayor. Tampoco me conecté al MSN por muchos días. Sabía que la mirada que me dio después de que Sebastián dijo lo que dijo iba a requerir una conversación seria. Y evitarlo toda esa noche no fue difícil si uno se esconde en un baño.

Sabía que tenía que hablar con alguien por último, por mi sanidad mental. Alguien con quien hablar, aun cuando tienes la depresión más grande de la vida, realmente te ayuda a ordenar las ideas. Si las tienes que decir, las tienes que pensar.

Esperé a que mi padre se fuera, y empecé a conversar con desconocidos en el chat. Me había puesto un nombre común. Pato, recuerdo. Aclaré que no buscaba sexo y que sólo quería conversar un rato. Así como si todo estuviera normal.

Me hablaron distinguidos señores, decían que pagarían lo que fuera por mí. Que no importaba si era gordo, feo, peludo o virgen. Les daba lo mismo. También estaban esos – incómodos – homosexuales femeninos. Me trataban como un bebé. Sus nicknames en el MSN tenían florcitas y al reírse mandaban un gif de Mickey Mouse. No tengo nada contra nadie per sé, pero que me gusten los pectorales masculinos ya me hacía sentir poco hombre.

Encontré también a un par de muchachos confundidos que me hacían sentir muy inteligente. Es que, Einstein sabía muy bien que la estupidez humana está por todas partes, y aquellos confundidos que pretendían vivir como si nada, con pequeñas escapadas homosexuales, estaban diseñando su propio infierno.

¿Por qué, Dios mío, cuesta tanto encontrar gente con la que sintonizar? Ni siquiera pido que sea mi alma gemela, sólo que tenga un poco de racionalidad. O por lo menos que disimule bien sus falencias.
Pensando otra vez, que otra jornada en el chat fue tiempo totalmente perdido, porque ni siquiera dijeron cosas eróticas como para inspirarme en mi pieza en la noche, estaba a punto de irme, cuando me habló un Solitario. Me preguntó de qué quería hablar. ¿Penas de amor?

- No sé realmente. No me da pena. Y aunque hay amor, está atrapado en un difícil contexto.

- ¿Cuál? Peor que el mío no puede ser.

Pensé que era un depresivo, y aunque me sienta muy mal, no me gusta esa gente, porque no es capaz de sonreír diariamente, algo que – quizás por costumbre – siempre he hecho.

- ¿Por qué? ¿Qué te pasó a ti?

- Le dije a un amigo que me gustaba que tenía novio y no supe más de él

- ¿Y eso te da pena por…?

- Es mentira. Y me gustaba él. Bueno, todavía.

- ¿Por qué no le dices? La gente puede cambiar, perdonar, arrepentirse.

- ¿Y tú, por qué no le dices a tu amor lo que sea que no te de pena? También puede arrepentirse.

- Jajajaja. ¿De qué? ¿De decirle a todo el mundo que estaba enamorado de mí?

- ¿Eso te pasó?

- Sí. Algo así.

Algo en su forma de escribir me parecía muy conocido. Tenía la manía de marcar los tildes, poner una coma y un “jaja”. Era como “¿eso te pasó, jaja?”.

No recordaba a quién me sonaba, pero sospeché que ya me iba a tener agregado a mi MSN y para no sonar patético dando explicaciones de mi nombre o de “por qué ya no me conecté más”, me inventé uno nuevo en dos segundos. Le pedí que me agregara porque me iba a ir del chat y que, bueno, tenía ganas de seguir conversando con él.

Así que fingí llamarme Patricio por un momento, y esperé a que apareciera en mi lista. Me acaba de acordar quién hablaba así.

“Martín dice: Hola”.

Habíamos dejado de hablar como por un mes y algo más. Lo último que me dijo fue que su novio se llamaba Gustavo.

- ¿Así que no tienes novio?

No sabía qué pensar o sentir. Me dio la oportunidad de saber una verdad, y aunque quizás ya no me importara mucho él, mi ego estaba siendo sumamente manoseado en esa conversación. Y ya le había mentido. Pero no precisamente a él, les mentí a todos y a ninguno a la vez, al hacerme pasar por Pato.

Me contó toda la historia. Y yo también después le conté la mía. Dijo que le parecí muy lindo. Que le gustaba mi sentido del humor. Que tenía unos ojos preciosos, que le parecía muy tierno que le mirara el cuerpo cuando creía que él no me estaba mirando, que me avergonzara de mis abdominales no marcados y que siempre lo hubiera respetado por sobre todas las cosas. Le parecía que era un tipo muy admirable, inteligente y respetuoso.

Cuando me lo decía, me daba cuenta de todas las oportunidades que había tenido para decirme que no estaba pololeando. Y aunque siempre pensé que podía sentir cosas por él, no me había llegado realmente a tocar el corazón. No me sentí ni traicionado, ni mentido, ni engañado, ni nada. Simplemente, pensé que era un malentendido.

- Da lo mismo, jaja. No te preocupes – le dije.

- ¿Por qué dijiste eso?

Pensé, por un segundo, que si le decía que era Mateo en realidad, iba a arreglarse todo. Pero habían tantas confusiones y medias verdades últimamente, que preferí perder esta oportunidad. Seguí con la mentira.

- Oye, ¿y no tienes foto?

Cresta. Debía preparar una mejor mentira. ¿De dónde sacaba un Pato ahora, por último para acabar con esta conversación?

- Ajaja. ¿Y para qué quieres una foto mía? 1313.

- Para conocer al que me hace olvidar a Mateo, pues.

Doble cresta. Se desenamoró de mí para enamorarse de mi otro mí.

Cerré sesión. Dejé de hablarle por mucho tiempo, y me di cuenta que tenía que sí o sí conversar con él. Sabiendo la plaza que quedaba cerca de su casa, decidí pasar esa misma tarde a ver si lo encontraba. Sabía que si era urgente, me atendería. Habíamos sido amigos que tenían mucha conexión entre sí como para que me haga la desconocida.

Como eran cerca de las 9 de la noche y no aparecía, decidí llamarlo. Le pregunté si estaba por ahí, si estaba disponible y si tenía ganas de conversar un poco conmigo.

A los 10 minutos apareció. Su ropa, de nuevo muy ajustada me hizo recordar lo que me hacía sentir. Es que, no siempre tienes la oportunidad de conversar con gente linda. Y además de su precioso cuerpo, él era muy inteligente. Y después de la confesión de esa tarde, me parecía que lo mínimo que debía suceder, era sentirme atractivo para él.

Y eso sí que demoró. Me arreglé la incipiente barba, me probé varios peinados, había incluso intentado distintas combinaciones de ropa y perfume. Supuse, que esta vez podría lograr algo más físico.
Se acercó sonriendo.

- Buena, Pato. ¿Cómo estás?

O se confunde mucho con los nombres, estaba pensando en él, o simplemente descubrió la mentira. Como haya sido, me descolocó.

2 comentarios:

  1. uhhh!!!

    bueno... espere mucho para seguir leyendo, y valió la pena
    lastima que no se supieses de tus amigos por un tiempo
    pero se entiende a todos nos sucede de vez en cuando!!

    Debo decir que cada vez que leo me dejas con ganas de seguir leyendo...

    Espero con ansias el otro capitulo!!

    ResponderEliminar